Las prendas de ALMAMI se distinguen por su carácter experimental y romántico, con piezas hechas a la medida que combinan delicadeza, teatralidad y una fuerte identidad femenina.
Por Dazel Sarabia
Desde la Ciudad de México, la diseñadora Alma Briseño ha convertido ALMAMI en un laboratorio de feminidad contemporánea. Con una propuesta experimental y hecha a la medida, la marca reivindica el romanticismo como fuerza estética así como discurso identitario en la moda actual.
En un panorama dominado por la inmediatez y la producción en serie, ALMAMI avanza a contracorriente. Fundada por Alma Briseño en la Ciudad de México, la firma se ha consolidado como una de las propuestas emergentes más singulares del diseño mexicano gracias a su enfoque personalizado y su estética romántica con tintes experimentales.
La propuesta de Alma no teme explorar nuevas combinaciones ni experimentar tanto con siluetas así como texturas. “La diseñadora Alma Briseño nos da propuestas atrevidas y, si te comprometes con el estilismo, combinables para cualquier ocasión. A través de los olanes, estampados y patrones podemos deducir que no teme experimentar, gracias a ello nos ofrece grandes prendas.” de acuerdo con la revista Time Out México (2024).

El universo visual de ALMAMI se inscribe en la tendencia coquette, inspirada en en
diseñadores como Sandy Liang, Simone Rocha, Collina Strada, Minju Kim y Vivienne Westwood, quienes han influido en su forma de ver la moda ,e incluso, en la manera en que traduce su visión en cada prenda que trasciende en corsetería estructurada, encaje, y tul conviven en siluetas que equilibran delicadeza y firmeza. Piezas como el Corset Artemisia, la Falda Victoria o el Corset Ophelia revelan una constante: la resignificación de lo femenino. Tanto las transparencias como volúmenes no aluden a fragilidad.
La marca no trabaja con tallas estándar: cada prenda se confecciona bajo pedido, lo que hace de cada una de ellas una pieza única. Este modelo no solo responde a una lógica artesanal, sino a una postura clara frente al sistema de la moda además de que la personalización también forma parte del atractivo de la marca. “¿Quieres algo? Todo está hecho a la medida, pero apresúrate a pedir tus favs porque la agenda se cierra rápido.” según Time Out México (2024).
Su trayectoria, aunque joven, ha mostrado una evolución coherente. El momento clave llegó en septiembre de 2025, cuando la marca presentó la colección “Girlnaissance” en la New York Fashion Week.
En el trato personal, Briseño proyecta serenidad y determinación. Habla de la moda no solo como industria, sino como espacio simbólico.
En tiempos donde la velocidad marca el ritmo creativo, Alma Briseño apuesta por la pausa. Cada prenda es resultado de un proceso íntimo que reivindica el tiempo como lujo y la personalización como acto político. Más que diseñar ropa, la firma construye relatos textiles donde la feminidad se redefine desde la sensibilidad.
